Saturday, 1 April 2017

QUE PASARÍA SI UN ASTEROIDE IMPACTARA LA TIERRA



1 de abril, 2017
Los datos no dejan lugar a dudas: no ocurrirá, no hay peligro. El asteroide 2012 DA14, que mide unos 44 metros de diámetro, no impactó con la Tierra.  El 2012 DA14 pasó muy cerca, a unos 27.700 kilómetros de la superficie, mucho más cerca que varios satélites que orbitan alrededor del planeta. ¿Cuáles serían los efectos si hubiera chocado realmente contra la Tierra?
Para responder a esta pregunta lo primero que tenemos que saber es cuánta energía podría liberar el asteroide 2012 DA14 si chocara contra la Tierra. Según Denton Ebel, director de la División de Ciencias Físicas y curator del departamento de Ciencias Planetarias del Museo Nacional de Historia Estadounidense (en Washington), otros tres científicos  Robert Marcus, H. Jay Melosh y Gareth Collins, se hicieron esta misma pregunta
Estos científicos calcularon hace tres años la energía liberada por un asteroide hipotético de 50 metros de diámetro y una densidad de 2,6 gramos por centímetro cúbico, a una velocidad de 12,7 kilómetros por segundo, estrellándose contra la Tierra en un ángulo de 45º. Sería un escenario bastante similar al del 2012 DA14, que tiene 44 metros de diámetro y, según Ebel, "podría tener una densidad de 2,6 gramos por centímetro cúbico" dada su composición rocosa.
Los cálculos de Marcus, Melosh y Collins resultaron en un total de 3,3 megatones de energía cinética en la entrada del asteroide, con una onda expansiva de energía de 2,9 megatones en un punto situado a 8,5 kilómetros de la superficie, es decir, más o menos la altura a la que vuelan los aviones comerciales.
¿Qué significa esto? Básicamente que un asteroide de este tipo, con mucha probabilidad, explotaría en el aire, liberando una energía equivalente a 138 bombas atómicas como la lanzada en Hiroshima el 9 de Agosto de 1945 Una explosión de estas características sobre una ciudad como Londres, Madrid, Moscú, Tokio, México, o Nueva York sería de proporciones catastróficas. 
Pero... ¿y si realmente tenemos mala suerte?
Asumamos que es pequeñísima probabilidad es la que al final ocurre. Sabemos que si un asteroide de 44 metros de diámetro estuviera en trayectoria de colisión directa con la Tierra, muy probablemente no impactaría en la superficie.
Los científicos creen que un asteroide de este tipo entraría en la atmósfera con una inclinación de 45 grados. Si fuera así, el enorme calor generado por la compresión del aire en la parte frontal del asteroide haría que explotara en el aire, no en la superficie. El efecto destructivo se reduciría considerablemente.
Desgraciadamente, eso no significa que las ciudades estén a salvo. El 30 de junio de 1908, un asteroide solo un poco mayor que el que pasará hoy cerca de la Tierra, se estrelló en Siberia, Rusia. No había ninguna ciudad cercana al lugar de la explosión, que ocurrió entre 5 y 10 kilómetros de la superficie, pero la onda expansiva arrasó unos 80 millones de árboles sobre un área de 2,150 kilómetros cuadrados. Para hacernos una idea, la población de Nueva York vive en un área de 783,8 kilómetros cuadrados.
Eso es asumiendo un ángulo de entrada de 45 grados. Un ángulo de entrada mayor podría causar de hecho mucho más daño y afectar a un área más extensa. Sin embargo, si el asteroide es muy grande, el daño puede ser devastador igualmente aunque el ángulo de entrada sea menjor. Por ejemplo: los cráteres de Río Cuarto, causados por el impacto de un meteorito que ocurrió hace 10.000 años en la actual provincia de Córdoba (Argentina). Se estima que el ángulo de entrada pudo ser de 15 grados y resultó en un poder destructivo 30 veces mayor que el de Siberia. 
Las buenas noticias
Según Ebel, las consecuencias de un impacto directo serían muy locales, no se desencadenaría ningún fenómeno global, no habría "invierno nuclear", cambio climático artificial ni nada por el estilo. La destrucción estaría reducida a la zona geográfica donde el asteroide impactara.

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